jueves, 16 de mayo de 2013

Universidad sin libros

Cuadernos Rubio es una de las empresas españolas que ha iniciado su expansión al mercado alemán. Desde la economía española a la economía alemana.
Quien no haya seguido la evolución de esta empresa y tenga en el recuerdo aquéllos cuadernos que ayudaban a iniciarse en la caligrafía, quizás se extrañe de la noticia. Sin embargo, es uno de los mejores ejemplos de como conseguir la adaptación viviendo obsesionado con la innovación.

Conocí la trayectoria más reciente de Cuadernos Rubio a través de un reportaje publicado en el año 2011. Hubiera pensado que esa empresa no existía ya. Siempre hubiera imaginado que era uno más de los negocios que no podrían sobrevivir a las nuevas tecnologías. La visita a la web de Cuadernos Rubio muestra muy rápidamente qué hace y por qué ha sobrevivido.

Me pregunto si tiene futuro el libro en la Universidad. ¿Puede sobrevivir a la versatilidad de la red?  ¿A las posibilidades de la comunicación multimedia?  ¿Al menor coste de las nuevas formas de transmitir la información y el conocimiento? ¿A la multiplicación de soportes que utiliza el usuario para acceder a los contenidos? Será hasta que deje de contar con los cómplices de un producto que está obsoleto. Se recomienda un libro en la educación universitaria por muchos motivos. Se exige un libro por un solo motivo. La venta de manuales de texto aún forma parte del núcleo duro de modelos de negocio de editoriales que consiguen la prescripción de éstos en asignaturas de la Universidad.

Resultan anacrónicos los gestos que intentan impedir la reproducción de los libros en los servicios de reprografía en base a unos supuestos derechos de autor. Hay muy pocos libros que merezcan tales derechos. La mayoría de los manuales de texto son el resultado de organizar, disponer, ilustrar de manera distinta contenidos que ya existen en otras obras. Una minoría muy reducida de los títulos  son aportaciones originales y merecen un espacio dentro de la Universidad.

El espacio virtual oferece las mejores condiciones para compartir material y contenidos útiles para la preparación de una materia. Esta transición debería ser liderada por las editoriales. Hasta el momento, tímidamente, diseñan contenidos conplementarios al libro y disponibles en la red. Pero la referencia sería Cuadernos Rubio. Y el modelo de negocio de larga cola sería la argumentación. Cómo generar ingresos a través de muchos contenidos en la red en lugar de pocos contenidos en papel.
Los presupuestos familiares, en el momento actual, no deben asumir un sobrecoste en la educación universitaria. 

jueves, 14 de febrero de 2013

Crowdfunding: consumidores que son microinversores

Las plataformas de crowdfunding están diseñadas para facilitar la financiación de proyectos de diversa naturaleza a través de pequeñas aportaciones de muchos inversores. Ya han resultado numerosas experiencias positivas. En España, la mayoría de ellas eligieron plataformas como Verkami, Lanzanos o Goteo, y están ligadas a la industria cultural.

¿Quiénes invierten en los proyectos? La revista Journal of Service Management publicaba en 2011 el trabajo de los profesores Andrea Ordanini, Lucia Miceli, Marta Pizzetti y Parasuranam: "Crowd-funding: transforming customers into investors through innovative service platforms". Analizan tres plataformas de crowdfunding: Sellaband, plataforma especializada en proyectos ligados a la industria musical; Trampoline, de carácter financiero; y Kapipal, alternativa habilitada para la financiación de proyectos de muy diversa naturaleza.

Una de las principales conclusiones que arroja el estudio es que los microinversores que participan en cada una de las plataformas se mueven por la novedad de la propuesta que significa el crowdfunding. Es decir, la propia innovación es un estímulo para participar. En este sentido, tienen el comportamiento de los early adopters de cualquier servicio. Por otra parte, en Sellaband y Kapipal, los participantes se muestran identificados con un proyecto. Puede ser la obra de un artista o una iniciativa de carácter social.

Además, el caso de las plataformas ligadas a las industrias culturales presenta una particularidad adicional. Existen distintos tipos de perfiles de inversores y se diferencian por la cantidad destinada a la financiación del proyecto. Las aportaciones mínimas garantizan recompensas relacionadas con el disfrute de la obra que se financia (un libro, un disco, una película, un concierto,...). Aquéllas aportaciones más importantes tienen un carácter financiero y esperan un retorno de la inversión.

Pero, ¿quiénes son los que aportan cantidades mínimas a la financiación del proyecto? Podemos observar que son consumidores que esperan acceder a un servicio y adelantan la compra (el dinero que pagan normalmente por la obra ya puesta en el punto de venta) basándose en la confianza o compromiso que tienen con el creador o productor. En este sentido, el consumidor desempeña el rol de inversor.

Además, su elección sumada a la elección de muchos más generan la información útil para los inversores financieros no consumidores o aquéllos que esperan una rentabilidad financiera y que se suman con cantidades mayores. Por tanto, el consumidor también asume el rol de prescriptor. 

Es una figura característica en crowdfunding: el consumidor que contribuye a la financiación de un producto que le interesa y que aporta información a inversores de carácter financiero.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El consumo de muchos

A todos nos gustaría tener algún nivel de decisión sobre lo que nuestro consumo genera en términos de beneficio. Imaginemos que al realizar una determinada compra, la persona que nos atendiera nos preguntase si tenemos interés en destinar un porcentaje determinado del importe de nuestra compra a algún fin concreto. Podríamos pensar en la posibilidad de que nos acumule ese porcentaje para futuras compras. Esta situación es frecuente. Los programas de fidelización de las empresas, las tarjetas de socio o los programas de puntos nos permiten obtener algún beneficio de la compra que realizamos. Eso sí, está ligado a futuras compras en el mismo establecimiento y no contemplamos terceros beneficiarios.

Shopciable.com es una nueva opción en la Red que propone destinar una parte de nuestro consumo a causas que precisan fondos de carácter solidario. El funcionamiento es bastante simple. Accedemos a un portal a través del cual podemos hacer nuestras compras online en una amplia gama de establecimientos (Carrefour, El Corte Inglés, FNAC,...). Igualmente, encontramos una serie de proyectos abiertos con necesidad de financiación, entre los que debemos elegir a quién destinar un porcentaje de su compra. Esta propuesta está ligada al crowdfunding. La diferencia radica en que el dinero destinado a un proyecto se genera a partir de nuestro comportamiento de compra.

Un volumen elevado de gasto a través de la web significaría la generación de fondos de carácter solidario derivados del consumo que realizamos. Evidentemente, se pueden conseguir resultados interesantes en un escenario el que un porcentaje significativo de la población decidiese shopciable.com como la tienda online preferida. La fórmula evoca al porcentaje que reclama gran parte de la población sobre el destino de una parte del presupuesto de las diferentes economías a ayudas al desarrollo. En este caso, los propios individuos deciden que un porcentaje de su consumo vaya destinado a una causa solidaria. La web facilita la acumulación de fondos derivada de la decisión de muchos. 

Tras esta propuesta queda la reflexión sobre cómo podemos aprovechar la acumulación del gasto de un grupo para diferentes causas. Cómo a través de la red podemos crear grupos que elijan decidir qué uso se da a parte de los beneficios que generan. Esta propuesta cobra mucho interés en la actual situación económica donde esperamos pocas soluciones generadas por el gasto público. El reto reside en reemplazar la acción pública por la acción colectiva y de carácter colaborativo.

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Por qué emprenden menos las mujeres?

En el próximo número de la revista Cuadernos de Gestión (disponible online), nos publican un trabajo titulado "Factores explicaticos de la intención de emprender en la mujer. Aspectos diferenciales en la población universitaria según la variable género". Presentamos los resultados de una investigación realizada con una muestra de 1200 alumnos de nuestra Universidad. El objetivo era identificar las causas por las cuales la mujer tiene una menor intención de emprender que el hombre, realidad que ha sido ampliamente validada por anteriores investigaciones. Para ello, hemos elaborado un modelo (MEIE) que permite comprender las variables explicativas de la intención de emprender en la mujer.

El principal resultado es que la intención de emprender en el caso de las estudiantes universitarias depende de un mayor número de variables que en el caso de la población masculina. Es decir es un proceso complejo que requiere que se den más condiciones.

Para las estudiantes universitarias la valoración del resultado de emprender es una variable crítica que diferencia a quién no tiene en cuenta el emprendimiento como opción en un futuro y a quién lo considera una opción probable. ¿Qué interpretación merece este resultado? El individuo valora la deseabilidad de crear una empresa por el conjunto de logros que le permite alcanzar y también por factores negativos como el miedo al fracaso o el coste de oportunidad que tenga frente a otras opciones. Debemos entender que entre las alumnas universitarias, hay un grupo que no se sienten especialmente atraidas por los resultados que se derivan de la acción de emprender, o bien que tienen muy en cuenta las posibles barreras que se encontrarían y las dificultades que deberían superar. A nuestro juicio, es factible pensar que la valoración de los resultados positivos de emprender debe ser homogénea entre los alumnos y las alumnas universitarias. Sin embargo, es posible que existan diferencias en la percepción que tienen sobre las dificultades que se podrían enfrentar.

Esta hipótesis, sería coherente con el segundo resultado que presentamos en el estudio. La intención de emprender en la mujer depende de la percepción que tenga sobre la infraestructura de apoyo al emprendedor que exista. Es decir, es un factor explicativo el nivel de ayuda percibida. Sin embargo, esta condición no se presenta en el estudio del comportamiento de los estudiantes.

Nuestro estudio induce a pensar a que es posible que la menor intención emprendedora observada entre nuestras estudiantes universitarias, esté condicionada por la situación futura o escenario que es previsible que les suceda y que afecta a la mujer. Así, nuestras estudiantes estarían teniendo en cuenta de manera implícita en la declaración de sus intenciones futuras, unas probables obligaciones diferentes en el contexto familiar o dificultades diferenciales en cuanto al logro de los resultados en el ámbito de los negocios.

Es decir, las diferencias percibidas en el presente condicionan el comportamiento futuro tendiendo a perpetuar las mismas diferencias. 





miércoles, 25 de julio de 2012

¿educar para emprender?

En "El Universo de las palabras o Innovar en Educación" expresaba mi opinión sobre el concepto de innovar que está presente en la mayoría de las propuestas de colegios concertados o privados de educación. Se atiende a tendencias del momento actual que condicionan la demanda de los padres.

Si la demanda es de idiomas se ofrecen más idiomas, y si la demanda es de TIC's se ofrecen más ordenadores, más pizarras digitales, más equipamientos, más informática, más internet,... Si la demanda es disciplina y esfuerzo, el número de horas que trabajará el alumno en casa será desmesurada. 
Queremos que sepan idiomas e informática como si tuvieran que enfrentarse a la primera entrevista de trabajo mañana mismo.

Evidentemente esta lógica ha llegado este año a la propuesta de los que conocemos como "campamentos de verano" y el emprendimiento ha ofrecido una nueva oportunidad de negocio. Queremos que nuestros hijos sean emprendedores. En todo el país han emergido iniciativas muy parecidas al hilo de este deseo combinado con la necesidad que tienen las familias en el mes de julio de bucar actividades que ocupen las mañanas de los menores.

Bien, ¿Cómo se educa para emprender? ¿Cómo se forman personas emprendedoras? Bueno, tendríamos que acordar qué entendemos por personas emprendedoras y después qué corresponde a cada edad.

En materia formativa hay que diferenciar entre valores, actitudes, conocimientos y competencias que hay que alcanzar. Sinceramente, en la edad comprendida entre 7 y 14 años (al menos) entiendo que sólo cabe la formación en valores y actitudes. Por ese motivo, no considero idóneo la introducción de conocimientos necesarios para la creación de una empresa. No encuentro ninguna utilidad a que se diferencie qué es una cooperativa o cómo se abora un plan de marketing por mucho que estos conceptos se adapten de la mejor forma a cada una de las edades.


Cuando El Langui, músico, afectado por una minusvalía física, sube a recoger uno de los dos Goya que premian su participación en la película "El Truco del Manco" se lo agradece a sus padres por ponerle siempre la leche y el Nesquik en el mueble más alto de la cocina para que se esfuerce. Ahí, identifico el principal problema que no se puede corregir en un campamento de verano.

Además, los valores y actitudes se forman en muy diferentes ámbitos, no sólo en el hogar. Se forman en el juego, en el deporte, en la práctica de alguna afición, en el aprendizaje de algún instrumento musical,... Se mejora la capacidad de trabajo en equipo, la sociabilidad, el compromiso, la disponibilidad al esfuerzo, la creatividad, la curiosidad, ... Es decir, existe una gran diversidad de actividades de enorme utilidad.

No obstante, existen espacios nuevos donde explorar y mejorar la formación de los más jóvenes. El año pasado elevábamos una propuesta en Actuable para la inclusión de asignaturas sobre consumo responsable.
¿Está relacionado el consumo responsable con la innovación y el emprendimiento? A mi juicio, muy relacionado. Una mejor formación como consumidores desde nuestra educación temprana, nos habilita para poder actuar de una manera transformadora en la economía.

Nuestra propuesta se basaba en la necesidad de diseñar nuevas materias y contenidos que ayuden a generar una conducta crítica frente a la oferta de bienes y servicios y que sirva para formar ciudadanos cuyas decisiones de consumo estén basadas en criterios de responsabilidad. La sostenibilidad social y medioambiental de la economía está condicionada por el comportamiento de compra de sus ciudadanos. Y además, la formación como consumidores aporta habilidades para innovar sobre la oferta actual. Conocer los atributos de cualquier oferta de bienes o servicios, saber apreciar el valor que genera y las necesidades que satisface, favorecería en un futuro comportamientos proclives a transformar la realidad para introducir mejoras que disfruten el resto de ciudadanos.

Tiempo al tiempo, y más a edades tempranas.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Hacia donde crecer?

El Lienzo de Canvas es una herramienta que ofrece muchísimas posibilidades. En este caso, la he utilizado para analizar las diferentes opciones de crecimiento que podríamos elegir para proyectar la evolución de una empresa de nueva creación en sus primeros años de vida.
Ha sido con motivo de la sesión "Alternativas de mercado: comercio exterior y estrategias de crecimiento" impartida en el Curso de Verano de Creación de Empresas para Universitarios, organizado por el Instituto Municipal para la Formación y el Empleo del Ayuntamiento de Málaga.



La herramienta generada por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur, permite la representación gráfica de manera muy ilustrativa de las diferentes formas y direcciones del crecimiento empresarial.
En la parte derecha del lienzo se representan las posibles direcciones del crecimiento (desarrollo de productos, mercados y diversificación), en base los cambios que se realicen sobre la propuesta de valor y los públicos a los que atiende la empresa.
La parte baja del lienzo sirve para encontrar nuevas alternativas tanto para mejorar nuestra propuesta de valor como acceder a nuevos segmentos de mercado. 
En la parte izquierda se ha de resolver cómo se abordará el crecimiento que se ha previsto: en base a qué recursos y capacidades clave de la empresa o alianzas estratégicas con socios en función de sus ventajas competitivas.
Así, cualquier evolución del modelo de negocio tiene su raíz en el cambio de uno o más de los nueve bloques del canvas. En la presentación subida se puede apreciar la utilidad del canvas para hablar de crecimiento empresarial. 



miércoles, 4 de julio de 2012

De la Innovación Tecnológica al Plan de Negocio

¿Qué lleva a la redacción de un Plan de Negocio? Esta cuestión fue abordada en el Curso de "Creación de Empresas de Base Tecnológica", celebrado el pasado día 26 de junio en la Universidad de Málaga, y oreganizado por la Cátedra Bancaja.
Obviamente, una innovación de carácter tecnológico, una nueva solución tecnológica, es un buen punto de partida para la creación de una nueva empresa de base tecnológica. De todas formas, no es suficiente para motivar el inicio de la redacción de un plan de negocio.

La elaboración de un plan de negocio parte de la definición de un modelo de negocio que defina como una innovación tecnológica puede generar valor. Una misma solución podría derivar en el diseño de diferentes modelos de negocio, y esta realidad explica la heterogeneidad empresarial.
El  resultado de un grupo de investigación continuaría con la identificación de las respuestas más adecuadas a las preguntas que definen un modelo de negocio: ¿cuál es la propuesta de valor? ¿quién estará interesado? ¿Cómo vas a generar esa propuesta de valor? ¿Qué resultado económico es previsible?
En este sentido, el Lienzo de Canvas, es una herramienta muy útil para sentar las bases de un proyecto que propicie el comienzo de la redacción del Plan de Negocio.
A partir de ahí, existen multitud de guías para redactar un documento que en cualquier caso, debería dar respuestas a las siguientes cuestiones:
  • ¿Cómo de importante es el problema que vas a resolver? 
  • ¿Cómo lo vas a resolver?
  • Quiénes están dispuestos a pagar?
  • ¿Qué te diferencia?
  • ¿Es tu ventaja sostenible?
  • ¿Qué volumen de fondos necesitas?
  • ¿Qué recursos propios aportas?