Rafael Ventura | Diez historias en Steve Jobs (1): ¿Quieres seguir vendiendo agua azucarada?
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— Diez historias en Steve Jobs (1): ¿Quieres seguir vendiendo agua azucarada?

Mucha gente me dice que quiere ser empresario. Cuando les pregunto qué idea tienen, me contestan que aún no la tienen. A gente como ésta les respondo que tienen que conseguir un trabajo como camarero o algo así hasta que encuentren algo que les apasione. Pones tanto de tu vida en esto. Hay momentos que me imagino que mucha gente renuncia. No los culpo. Es muy duro y te consume tu vida. Si no estás suficientemente apasionado desde el inicio, nunca vas a sobresalir“.

John Sculley

Y, ¿qué le apasionaba a Steve Jobs? Algo fácil, la idea de cambiar el mundo. En alguna ocasión citó de manera expresa este objetivo. “Podría hacer muchas otras cosas en mi vida, pero el Macintosh va a cambiar el mundo. Yo lo creo y he escogido a gente que también lo cree para el equipo“. En esta frase se define la misión de las empresas de SJ y lo que fue capaz de transmitir a quiénes trabajaron con él.
En 1983, Apple contaba con apenas seis años de vida. El crecimiento que empezaba a experimentar exigía la contratación de directivos con experiencia. SJ se pasó varios meses intentando convencer al presidente de Pepsico, John Sculley, para que se incorporara a la joven compañía. Es decir, la propuesta consistía en pasar de una compañía que empezaba a restar cuota de mercado al gigante Coca-Cola, a una empresa de jóvenes en un sector desconocido para el ejecutivo. Obviamente, las primeras respuestas fueron negativas. Hasta que una tarde, desde el apartamento que tenía SJ en el edificio San Remo, mirando hacia Central Park, se dirigío a John Sculley para preguntarle: “¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua con azúcar o quieres cambiar el mundo?“. Se trataba de un desafío en toda regla. Si Sculley no hubiera aceptado, se hubiera pasado el resto de de su vida preguntándose qué hubiera pasado si hubiera dicho que sí.
Lo que movió a Sculley a sumarse a Apple, también explica que el equipo que desarrolló el primer Mac pasara tres años trabajando duro convencidos de que estaban creando algo revolucionario. No se trataba sólo de un ordenador fabuloso. La interfaz gráfica fácil de utilizar revolucionaría la informática. Por primera vez los ordenadores serían accesibles para todo el mundo, incluso para aquéllos que carecían de una preparación técnica. “El objetivo nunca fue ganar a la competencia, o facturar mucho dinero, sino crear algo maravilloso, o incluso un poco más”, comentó Andy Hertzfeld, uno de los programadores principales. El propio SJ declaraba a la revista MacWorld que “sentiamos que esto era lo mejor que podríamos hacer en nuestras vidas“. 
Y, ¿qué significa cambiar el mundo para SJ? Para comprender algo de lo que quiere decir esta expresión, resulta muy adecuado un extracto de una entrevista concedida a la revista Rolling Stones, en el que habla del iPod como una vía para enriquecer la vida de la gente a través de la música: “Fuimos muy afortunados, crecimos en una generación en que la música formaba parte de nuestra vida. Era algo personal e íntimo, más de lo que pueda serlo ahora, porque en la actualidad existen muchas más alternativas. No teníamos videojuegos ni ordenadores personales. Hoy hay demasiadas opciones para entretener a la gente. Aún así, en esta era digital que estamos viviendo, la música se reinventa, y eso hace que regrese de nuevo a la vida de la gente. Es algo maravilloso. Y en nuestra justa medida, así es como estamos trabajando para hacer que el mundo sea un lugar mejor“. Esta frase evoca la misión que SJ realmente creía que debía cumplir.Y esto lo hacía un apasionado de su trabajo.

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