Rafael Ventura | Diez historias en Steve Jobs (3). La lista de Mintzberg
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— Diez historias en Steve Jobs (3). La lista de Mintzberg

Henry Mintzberg describió en qué consistía la función directiva en el libro “La Naturaleza del trabajo directivo” (1973).  Recogía los resultados que contenía su trabajo de tesis doctoral. Para este economista canadiense, es posible diferenciar hasta 10 roles diferentes que son asumidos por los individuos que desempeñan tareas de dirección en cualquier organización. Estos roles pueden agruparse en tres categorías distintas: 

  • Roles interpersonales (representante, relacional y lider) 
  • Roles informacionales (monitor, difusor y portavoz)
  • Roles de decisión (emprendedor, gestor de conflictos, asignador de recursos y negociador). 

SJ era reconocido por desempeñar un rol no descrito en la lista comentada. SJ era un muy buen “selector de productos” (SP). Este se ocupa de rechazar o aprobar el trabajo de compañeros creativos en busca de una solución. El SP va a ser, dentro de una compañía, quien decida qué productos se van a adesarrollar.
Para Geoffrey Moore, emprendedor y asesor tecnológico, “los productos aparecen a borbotones pero tiene que haber un jefe“. Y en este sentido, consideraba a SJ el mejor SP. Además, en su opinión, elegir nuevos productos no funciona como un comité, tiene que haber un individuo capaz de tomar una decisión: “Es un acto de alto riesgo. Está muy claro cuando fracasas. Tienes que arriesgarlo todo cada vez que haces algo. Es como jugar en la pista central de Wimbledon. Y hay que tener mucha energía para hacerlo. No son muchos los que tienen la energía y las ganas de presionar a la organización para luego ser criticados, puestos en peligro o relegados. Y no funciona si eliges el producto mediante el comité“.
Si te ha ocurrido lo mismo que a mí cuando has leido sobre la existencia y el reconocimiento del SP, habrás pensado: “Yo lo que querría ser es un SP“. Parece un auténtico chollo y además una tarea fácil. Sin embargo, es algo bastante complejo que requiere unas capacidades que poseen pocas personas. Los mejores diseñadores necesitan contar con el juicio crítico de quién adopta un buen criterio para valorar el resultado de los trabajos. Jonathan Ive, uno de los más prestigiosos diseñadores y alma mater de los productos más reconocibles de Apple, comentó en una ocación que sería incapaz de realizar su trabajo sin la ayuda de SJ. “En realidad no creó nada sino que lo creó todo“.
¿Qué explica que SJ fuera un buen SP? En primer lugar, SJ pensaba siempre desde el punto de vista del cliente e imaginaba cómo sería la experiencia del usuario. La perfección del producto únicamente se puede alcanzar desde la óptica del consumidor o el usuario. Por ejemplo, ¿qué debería ocurrir a partir de que el cliente adquiere un ordenador? La caja debe ser bella, el ordenador debe encenderse rápidamente, la pantalla de inicio sorprendente, el sitema intuitivo para empezar a trabajar sin instruciones…. Esta forma de pensar siempre origina cambios que mejoran la experiencia del usuario. Como consumidor no estaba satisfecho con los móviles que debía utilizar. Eran dispositivos pesados y difíciles de manejar. De esta forma, indicó que había que trabajar en un móvil que dispusiera únicamente de un botón. El trabajo de los ingenieros derivó en el iPhone, el producto que mayor índice de fidelización ha alcanzado. 
En segundo lugar, SJ era un consumidor crítico y quería para él únicamente aquéllos productos en los que apreciaba un diseño realmente excepcional. Siempre llevaba en su mano un reloj Porsche que le sorprendió por la calidad del diseño. Poseía muchos,  y cuando alguien le hacía algún comentario sobre el diseño del reloj, SJ se lo quitaba para regalárselo y le felicitaba por haber sido capaz de apreciar un diseño excelente. 
En el libro “En la cabeza de Steve Jobs”, Leander Kahney, narra una historia que describe cómo era Steve Jobs como consumidor:
A principios de la década de los ochenta, SJ vivía de maravilla en una mansión, en la cual prácticamente no había muebles. Dormía sobre un colchón, rodeado de fotografías gigantescas. Con el tiempo compró un piano de cola alemán, aunque no lo tocaba; admiraba su diseño y fabricación. Cuando el anterior Director ejecutivo de Apple, John Sculley lo visitó, se quedó impresionado por el aspecto descuidado de la casa. Parecía abandonada, sobre todo si la comparamos con los palacios perfectamente decorados de los alrededores. ‘lo siento, no tengo muchos muebles -se disculpó SJ-. No me he dedicado a ello todavía‘”.
Cualquier decisión de compra exigía un proceso minucioso de análisis y comparación de las alternativas posibles. En su casa, toda la familia se implicó en el debate sobre la lavadora-secadora que deberían comprar. Tras dos semanas de discusión, se inclinaron por los electrodomésticos alemanes. Eran más caros, pero lavaban bien la ropa, con poca agua y detergente. “Están muy bien fabricados, y es uno de los pocos productos que hemos comprado en los últimos años del que estamos realmente satisfechos. En realidad, piensan en el proceso completo. Hicieron un excelente trabajo de diseño de estas lavadoras y secadoras. Me han impresionado mucho más que con cualquier otro aparato de alta tecnología en los últimos años“.
Ahora es mucho más fácil comprender cómo sería SJ como SP dentro de Apple.

No Comments
  • Víctor
    Posted at 13:27h, 08 noviembre Responder

    Buenas tardes!

    Soy Víctor, alumno de la Facultad de Económicas de Malaga y sigo su blog desde hace algún tiempo, aunque hasta el día de hoy no me he animado a escribirle.

    Me ha gustado este artículo y he sacado un par de conclusiones que me gustaría compartir con usted para saber qué opina:

    1-. Es importante a la hora de vender un producto o más productos ponerse en el lugar del otro, en este caso del cliente, y conocer qué le interesa, qué le facilitaría el trabajo, que le gusta, etc. Es decir, intuyo la EMPATÍA como factor determinante a la hora de vender.

    2-. Los productos caros no tienen por qué ser malos si con ellos satisfacemos las necesidades del cliente. Es importante que éste (el cliente) descifre correctamente las propiedades del producto que lo hacen tener dicho precio.

    Sin más, un saludo!

  • rafael ventura
    Posted at 08:52h, 09 noviembre Responder

    Hola Victor, me alegran especialmente las visitas y el interés de alumnos de la Facultad. Te agradezco muchísimo tu comentario y, por favor, anímate a participar cada vez que te sugiera alguna opinión alguna de las entradas¡
    Creo que destacar un valor como la empatía es un acierto. Aprecio especialmente este rasgo en las personas. Te mejora como colaborador y por supuesto, como dices, a quién participa en el diseño de un producto. De todas formas, cuando publique la Historia 7 (con frecuencia la gente no sabe lo que quiere), diferenciaremos cuándo hay que escuchar a la gente y cuándo no es lo mejor.
    Pienso que el precio es la decisión más complicada siempre. Para acertar, hay una condición necesaria pero no suficiente. El precio tiene que estar alineado, ser coherente, con tu modelo de negocio. No puedes querer participar con un producto de acuerdo a una estrategia y que tu precio comunique otra.
    Saludos.

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