Rafael Ventura | Diez Historias en Steve Jobs (6): El arte de robar
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— Diez Historias en Steve Jobs (6): El arte de robar

Los buenos artistas copian ideas, y los grandes artistas roban“. Esta frase de Picasso gustaba recordarla a SJ, quien añadía “y nunca nos hemos avergonzado por robar grandes ideas“.

Picasso @ Forty-Ate

Para SJ “la creatividad es sólo relacionar cosas. Cuando uno pregunta a las personas creativas cómo crearon algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no lo hicieron, solo vieron algo y pasado un tiempo les pareció obvio. Eso es porque fueron capaces de relacionar las experiencias que poseían y sintetizar cosas nuevas. Y la razón por la que pudieron hacerlo es porque habían tenido más experiencias o habían pensado más en las suyas propias que en las de otras personas“.
Esta idea la aplicaba en la empresa. A menudo invitaba a todo su personal a visitar museos y destacadas exposiciones para educarlos en diseño y arquitectura. Llevó al equipo de desarrollo del Mac a una exposición del gran diseñador del Art Nouveau, Louis Comfort Tiffany. En Next, SJ siempre vagaba por las oficinas de Sony, al otro lado del pasillo. Cogía folletos y examinaba con sumo interés las fuentes, los diseños y el peso del papel.
En una ocasión Sculley, encontró a SJ examinando apasionadamente algunos coches que había en el aparcamiento del cuartel general de Apple. Analizaba los detalles de su diseñoy buscaba cualquier indicio que pudiera ser aplicado al diseño del Macinstosh. “Observa el diseño del Mercedes- le señaló a Sculley- la proporción de los detalles bien marcados y las líneas que fluyen. A lo largo de los años han ido creando un diseño mucho más suave aunque han remarcado más los detalles. Eso es exactamente lo que debemos hacer con el Macintosh”.

La historia de Apple está llena de grandes resultados que se derivan de la capacidad de utilizar ideas ajenas.
En los orígenes de Apple, 1977,  los ordenadores se vendían por partes, y aquéllos más cualificados conseguían ensamblar los diferentes componentes para poder disfrutar del ordenador. SJ decidió vender ordenadores terminados. La idea era construir ordenadores ya ensamblados, preparados para enchufarlos y comenzar a utilizarlos. “Mi sueño para el Apple II era vender el primer ordenador embalado. Sabía que quería el ordenador en una CPU de plástico”. Bien, ¿qué haría SJ? Comenzó a recorrer grandes almacenes en busca de inspiración. La encontró en la sección de electrodoméstios de Macy’s, mirando robots de cocina Cuisinart. Allí estaba lo que el Apple II necesitaba: una bonita CPU de plástico con bordes lisos, colores tenues y una superficie ligeramente granulada. A continuación, se dispuso a buscar diseñadores profesionales que adaptaran la idea que tenía en la cabeza.Esta CPU moldeada ayudó a SJ a posicionar Apple II como un artículo de consumo tal como había hecho HP con la calculadora de bolsillo. El embalaje transformó el ordenador personal en un dispositivo fácil de conectar para usuarios comunes.
Hay más ejemplos. Quizás uno de los más transcendentes es el que explica cómo surge el ratón que utilizamos para manejar nuestro ordenador. SJ, visionó el futuro de la Informática en una visita que realizó al Centro de Investigación de Xerox en Palo Alto. Allí pudo conocer una versión muy primitiva del ratón y una pantalla que además de texto podía mostrar dibujos, imagénes gráficas y menús de elementos que se podían seleccionar con el ratón.
Los ingenieros que trabajaban desarrollando estos productos estaban trabajando para crear una máquina pensada para las empresas, que compitiera con IBM y con un precio estimado de 10.000 a 20.000 dólares. Sin embargo, lo que SJ imaginó era un ordenador para todos. Lo que había visto era un entorno amigable para el usuario. Particularmente, la idea del cursor recorriendo la pantalla y dando opciones al usuario para elegir con el movimiento de la mano. Y entonces, como usuario, como visionario del producto perfecto, había imaginado una máquina que todo el mundo podría utilizar.

Ordenador Lisa

Tras la visita de Palo Alto, Steve Jobs propuso modificar el proyecto de Apple. En esos momentos, los ingenieros trabajaban en un proyecto que se llamaba Lisa. A juicio de Jobs, había que replantear el proyecto e incorporar las innovaciones que había percibido en PARC. Al no tener éxito en el seno de la compañía, se unió al equipo que trabajaba en el Macintosh.

Jobs ordenó que se indagara en cómo mejorar la manera de controlar el cursor  y las mejores formas para que éste recibiera las instrucciones y tareas como abrir una archivo o desplegar un menú. Por lo tanto, los fundamentos de cómo usamos hoy en día el ratón fueron ideas enriquecidas por el equipo del Macinstosh a partir de la implacable insistencia de Steve Jobs.

En 1984, SJ quería que el Mac fuera algo así como un Volkswagen sin volante: un ordenador barato y democrático para las masas. Para ellos siguió un consejo que encontró en un libro de uno de sus referentes, Henry Ford. Pensó en una sola configuración para el Mac, al igual que el modelo T de Ford que se presentaba en cualquier color siempre que este fuera negro. El Mac original se lanzaría al mercado en color beige, sin ranuras de expansión y con una memoria muy limitada.
Si la visita de Steve Jobs al  Centro de Xerox, fue providencial para el éxito inicial del Macintosh, el origen de la empresa que fundó posteriormente al salir de Apple, también radica en una idea que captó en una cena en la que pudo dialogar con un profesor de Standford y Premio Nobel, Paul Berg. Éste le habló de su visión sobre un ordenador personal tan poderoso que los estudiantes pudieran ejecutar experimentos virtuales demasiado complejos como para desarrollarlos en un laboratorio estudiantil en el campus. Esta idea fue la que maduró SJ cuando salió de Apple y le comunicó al Consejo: “voy a comenzar mi propia empresa. No voy a competir con Apple. La mía va a ser un ordenador para el mercado universitario”.Entonces arrancó NeXT para generar una nueva generación de ordenadores.
 “Me gusta esto. Ved qué es lo que podéis hacer” esto fue lo que le dijo SJ al equipo que estaba trabajando sobre el software de Quicktime, mientras les enseñaba un folleto de Hewlett-Packard con el logo de HP en metal cepillado. Parecía un accesorio de cocina de alta tecnología. Más tarde, el equipo regresó con una presentación para el producto Quicktime, y esta solución gráfica se convirtió desde entonces en el diseño predominante en el software de Apple. La mayoría de las aplicaciones han adoptado este diseño, desde el navegador web Safari hasta el calendario iCal.

Si alguien ha utilizado un MacBook conocerá que el cable de la corriente se adapta con un imán al ordenador. Son adaptadores de corriente MagSafe. Su función es que cuando tropecemos con esos cables que merodean por el suelo, el ordenador no caiga al suelo. Pero esto SJ lo observó en los cocineros de arroz japoneses, que tienen adaptadores magnéticos para prevenir que el agua hirviendo vuele por los aires si un niño tropieza con el cable.

Para SJ, no consiste tanto en inventar nuevas tecnologías sino en conseguir que las ya existentes sean de más fácil manejo.
No Comments
  • Víctor
    Posted at 11:14h, 14 noviembre Responder

    Buenos días! Sólo he leído el primer párrafo, pero me ha parecido tan interesante que los demás lo leeré más adelanteme.

    Una interpretación mía del arte de robar es similar a la de SJ. Entiendo la creación desde diferentes primas, y uno de ellos lo encajo con lo que SJ aplicaba, es decir, “robar”. Este “robo” lo entiendo como el arte de interrelacionar mundos diferentes con el tuyo en particular, y de esto sacar un beneficio propio que sería tu creación. Para ello, considero muy importante conocer muy bien tu realidad, tu mundo tanto exterior como interior.

    Sin más, un saludo!

  • Brikinhos
    Posted at 15:19h, 25 marzo Responder

    Noooo, vamos a ver, no es robar, es interrelacionar… anda por ahí! es robar, fue un chorizo que supo aprovechar las ideas de otras personas ajenas a su empresa. Luego andan con juicios porque dicen que les copian, pues hala, a recoger lo sembrado

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