Rafael Ventura | Diez historias en Steve Jobs (9): Alineus non Dietius
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— Diez historias en Steve Jobs (9): Alineus non Dietius

Relacionamos a SJ con la innovación en productos. Reconocemos detrás de él productos diferentes y que han generado una auténtica legión de fieles seguidores. Sin embargo, las mejores historias empresariales fueron originadas a partir de la innovación en los modelos de negocio. Hay quién aprovechó los logros de los demás y encontraron mejores respuestas a las preguntas sobre qué necesidades cubrir, para quién, cómo, en base a qué recursos o capacidades distintivas o qué fuentes de ingresos. Henry Ford no inventó el coche, pero sí perfeccionó la producción en serie. Y Dell no desarrolló una nueva generación de ordenadores, pero sí creó un sistema muy eficiente de distribución directa para el consumidor.
SJ también ha mostrado ejemplos de cómo innovar en los modelos de negocio. Para ilustrar su capacidad podemos mencionar algunas decisiones que tomó en Pixar, el estudio de animación que adquirió a George Lucas durante el tiempo que estuvo fuera de Apple. El reto era crear un software que soportara la creación del primer largometraje animado. La materialización de ese propósito fue la película Toy Story.
En su incursión en el sector de la producción audiovisual, SJ creó un estudio de animación con notables diferencias con respecto a los que ya existían en Hollywood. En aquel tiempo, la norma de los grandes estudios era contratar el personal necesario para realizar cada película.  Es decir, eran empresas que adoptaban un enfoque orientado a las ideas y las historias. Cuando existía un buen proyecto, se reunía un equipo de trabajo que fuera capaz de desarrollarlo y se destinaba un dinero para financiar la obra.
En cambio, en Pixar se adoptó un enfoque orientado a las personas. Desde el primer momento, se formó un equipo de profesionales asalariados que contaban con una participación en acciones de la empresa. Randy S. Nelson, Decano de la Pixar University, lo explica así: “Pasamos de ser un negocio centrado en las ideas a un negocio centrado en la gente. En lugar de desarrollar ideas, desarrollamos personas. En lugar de invertir en ideas, invertimos en las personas“.
La filosofía de “invertir en las personas” explica la creación de Pixar University. Este centro generaba un abanico de opciones de formación puestas a disposición de los empleados de Pixar. Cada uno eligiría emplear su tiempo de formación en aquéllas actividades o cursos que más atractivos le resultaran.
La orientación a las personas, versus la orientación a los productos, tuvo un efecto positivo en el ambiente de trabajo. El carácter competitivo de Hollywood y la inseguridad que afectaba a los profesionales cuando finalizaba cada proyecto, se cambió por un ambiente colaborativo y de aprendizaje colectivo. Para los empleados de Pixar era una realidad la frase que figuraba en el frontspicio de la Pixar University: Alineus non diutius, “no más tiempo solo“.
Si hablamos del modelo de negocio de Pixar, la historia no debería acabar aquí. Si bien se acertó en los cambios propuestos en el cómo hacer las cosas, se cometieron importantes fallos en otros aspectos claves del modelo de negocio como, por ejemplo, la decisión sobre las fuentes de ingreso que facilitaran la viabilidad del proyecto.
La producción de Toy Story fue una realidad debido al éxito que se alcanzó con el primer corto de animación que produjo el estudio Pixar: Tin Toy. Esta obra fue nominada para los Oscar por el mejor corto animado y generó el interés de los ejecutivos de Disney. Jeffrey Katzenberg, la cabeza de los estudios de Walt Disney, avaló el acuerdo con Pixar de respaldar la producción del primer largometraje de animación que acabaría siendo Toy Story. Disney, el estudio más prestigioso, sería el mejor argumento para vender el resultado que anhelaban conseguir en Pixar.
El error que cometieron SJ y sus colaboradores tuvo el origen en su escasa experiencia en el sector. Ellos desconocían que la mayor fuente de ingresos de una gran producción procedía de los periféricos: juguetes, muñecos, camisetas, acuerdos con las cadenas de comida rápida,… es decir, todo aquello que se aseguró Disney.
El periodo de producción se prolongó durante cinco años, los gastos se dispararon y superaron ampliamente las previsiones, Disney presionó en todo momento para que el proyecto se llevara a término y SJ tuvo que avalar con sus bienes personales las últimas líneas de crédito. Para evitar el desastre económico, Toy Story debería generar una recaudación en taquilla superior a la de las últimas producciones de Disney. Michael Eisner, CEO de Disney, acertó con el aplazamiento del estreno de Toy Story que tendría lugar en la semana del Día de Acción de Gracias del año 1995. El carácter familiar de la película, la proximidad de las fiestas de Navidad y la gran aceptación que tuvo entre el público posibilitó que una película que tuvo un coste de 30 millones de dólares generara una recaudación de 190 millones de dólares en EEUU y 300 a nivel mundial. El éxito comercial que tuvo Toy Story fue la tabla de salvación de los estudios Pixar que acabarían siendo adquiridos por Disney en el año 2006.

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  • Víctor
    Posted at 13:22h, 21 noviembre Responder

    Hola! Me gusta el golpe de timón que dio SJ con su nuevo modelo de negocio enfocado a las personas. Al fin y al cabo, las empresas son personas, las ideas surgen de la cabeza de las personas y, si esas personas no se sienten identificadas con la empresa o no se sienten agusto, las ideas fluirían con mayor dificutad. Vamos, eso es lo que pienso ahora.

    Por otro lado, entiendo que un modelo de negocio no sólo se basa en un pilar unicamente. Me gustaría preguntarle una cosa: ¿Me podría explicar a muy groso modo cuales serían los pilares básicos sobre los que se sustenta un modelo de negocio? Si es algo muy largo de explicar no hace falta que me lo explique, no quiero quitarle excesivo tiempo.

    ¡Un saludo y muchas gracias!

  • rafael ventura
    Posted at 15:15h, 21 noviembre Responder

    Hola Victor, te explico de manera muy breve y sencilla qué entiendo yo por el modelo de negocio de una empresa.
    Quedaría definido por el conjunto de respuestas que se deciden sobre las siguientes preguntas:
    1. ¿qué necesidades pretendo cubrir? ¿cuál es mi propuesta de valor? ¿qué ofrezco?
    2. ¿a quién? ¿quién estaría interesado en lo que propongo?
    3. ¿cómo pienso generar esa nueva propuesta?
    4. ¿Qué me va a diferenciar? ¿qué recursos o capacidades serán claves para explicar mis diferencias con respecto lo que ya existe?
    5. ¿cómo voy a generar ingresos para que sea rentable?
    6. ¿Cómo evolucionaría en el medio plazo?
    Fíjate que en el post, comento aspectos del modelo de negocio de Pixar que tienen que ver con los puntos 3, 4 y 5.
    saludos.

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